La
criminología, como disciplina científica y profesional, desempeña un papel
esencial en la comprensión y abordaje de los fenómenos delictivos que afectan a
la sociedad costarricense. Según la visión del Colegio de Profesionales en
Criminología de Costa Rica, esta disciplina debe ir más allá del análisis
superficial del delito, incorporando una perspectiva integral que considere las
dimensiones sociales, económicas y culturales que influyen en la criminalidad.
Este enfoque permite desarrollar estrategias más efectivas y humanas para
prevenir y combatir el delito, promoviendo una sociedad más justa y segura.
Una de
las funciones primordiales de la criminología es la investigación científica
del delito y sus causas realizándose a través de un análisis riguroso de los
factores que contribuyen a la conducta delictiva, desde variables individuales
hasta contextos estructurales. Al adoptar una metodología interdisciplinaria,
la criminología puede integrar conocimientos de la sociología, psicología,
derecho y otras disciplinas afines, proporcionando una comprensión holística
del fenómeno criminal, dicha base científica es indispensable para el diseño de
políticas públicas y programas de intervención basados en evidencia, que
aborden las raíces de la criminalidad en lugar de centrarse únicamente en sus
manifestaciones.
La
criminología tiene la responsabilidad de contribuir al desarrollo y evaluación
de políticas públicas en materia de seguridad y justicia, asesorando a las
instituciones gubernamentales en la formulación de estrategias que no solo
busquen la represión del delito, sino también su prevención a través de la
inclusión social, la educación y la reducción de las desigualdades. Al
fundamentar las políticas en evidencia empírica y análisis crítico, se promueve
una gestión más efectiva y ética de la seguridad ciudadana, alineada con los
principios de derechos humanos y justicia social.
La
formación y capacitación de profesionales en criminología es otra función
esencial delineada por el Colegio de Criminólogos de Costa Rica. Es imperativo
que los criminólogos cuenten con una formación sólida, que combine
conocimientos teóricos con habilidades prácticas para la intervención en diversos
contextos tales como la capacidad de realizar evaluaciones de riesgo, diseñar
programas de rehabilitación y reintegración, y trabajar en colaboración con
otras disciplinas y comunidades. La educación continua y la actualización
profesional son cruciales para asegurar que los criminólogos estén preparados
para enfrentar los desafíos emergentes en el campo de la seguridad y la
justicia.
La
criminología también debe desempeñar un papel activo en la promoción de la
justicia restaurativa y la reintegración social de las personas que han
cometido delitos desarrollando y apoyar programas que busquen reparar el daño
causado a las víctimas, responsabilizar a los ofensores de manera constructiva
y facilitar su reinserción en la sociedad. Al enfocarse en la restauración de
las relaciones y la reconstrucción del tejido social, la criminología
contribuye a la reducción de la reincidencia y al fortalecimiento de
comunidades más resilientes y cohesionadas.
La
función de la criminología también abarca la sensibilización y educación de la
sociedad en temas relacionados con el delito y la seguridad, la difusión de
información basada en evidencia sobre las causas y consecuencias de la
criminalidad, así como la promoción de una cultura de legalidad y respeto a los
derechos humanos. Al fomentar una comprensión informada y crítica del fenómeno
delictivo, se combate la estigmatización y se promueve la participación
ciudadana en la construcción de soluciones colectivas para la seguridad.
En Costa
Rica, la criminología debe abordar desafíos específicos, como el aumento de la
violencia de género y la impunidad en casos de agresiones sexuales. Un artículo
publicado en noviembre de 2024 destaca que nuestro país enfrenta una crisis en
zonas turísticas, donde las víctimas de delitos sexuales se encuentran con un
sistema judicial ineficiente y culturalmente insensible, lo que resulta en una
alta impunidad para los agresores. A pesar de que 68 mujeres fueron víctimas de
delitos sexuales por día en 2023, solo el 15% de las denuncias resultaron en
acusaciones formales demuestra subraya la necesidad de una criminología
comprometida con la equidad de género y la protección de los derechos de las
víctimas, promoviendo reformas en el sistema de justicia y desarrollando
programas de prevención y atención integral.
Según la visión del Colegio de Criminólogos de Costa Rica, debe ser una disciplina dinámica y comprometida con la transformación social, no solamente el estudio del delito, sino también una participación activa en la construcción de una sociedad más justa y segura. Al integrar la investigación científica, la formulación de políticas, la formación profesional, la promoción de la justicia restaurativa y la educación pública, la criminología puede contribuir de manera significativa a la prevención del delito y al fortalecimiento del tejido social en Costa Rica.
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